
Ahora que tengo mi trenchcoat. Ahora que finalmente soy Ava. Éste era el detalle que me faltaba.
No hay cosa peor que no tener un buen equipo para lluvia. Eso de caminar románticamente por las calles mientras nos empapamos, ya fue. Eso de salir sin paraguas, es un horror. Yo, como buena diva que soy, siempre pongo el mío en el bolso antes el menor indicio de rebeldes nubecillas en un cielo plomizo.
Así que, ahora, cual niña scout, estaré lista. Que se venga la lluvia. Claro, muchos dirán que soy una egosísta, que ahora que llegó la primavera quieren disfrutar de temperaturas agradables y del cielo despejado. Seguramente esas palabras saldrán de sus infames bocas porque no entienden que las divas tenemos esa cuota de excentricidad que a ellos les falta.
A partir de ahora, ¿quién se atreve a decir que gris es aburrido?