sábado, 1 de septiembre de 2007

La primavera (en Mi mayor)


Ava siempre se conmueve con las cosas simples de la vida. Ava es sensible. Por eso, faltando sólo veinte días para la llegada de la primavera, se alegra y se prepara. Mientras hace esto último, se da cuenta de que ella es la primavera. Y esto no es sólo una metáfora.

A la edad de nueve años y al compás de la "Primavera" de Vivaldi, Ava actuó en el colegio. Vestida con una remera con flores cosidas por la madre de la pequeña diva (la Sra. A) y con unas calzas fuccias, con ibiscos amarillos y muchas hojas verdes, la niña saltaba por el escenario. ¡Cuánto color! ¡Cuánta felicidad! ¡Era la primavera!

Ese fue un espectáculo para los sentidos. El público estaba extasiado (y eso que no tenía que hablar, sólo desplazarse por el espacio escénico). La "Alegoría de la Primavera" de Sandro Botticelli quedaba opaca y sin brillo si la comparamos con la performance de la niña Ava. Las Gracias de ese cuadro devenían en tres gorditas insulsas al lado de la pequeña estrella.

Después vinieron los aplausos, los contratos y las apariciones en películas tales como: "Three men in white", "She went to the races", "Magnolia" y "The sun also rises".
Imagen: Flores de Andy Warhol

3 comentarios:

Martín Bolívar dijo...

Todo el arte rodea la primavera.

pepe dijo...

muy lindo texto. "The sun also rises", de donde me suena????

vladimir maiakovski dijo...

cuánta sensibilidad en tus relatos, ava. cuánto talento!
sos única!

au revoir.