
A veces guardo objetos inútiles durante mucho tiempo. Es decir, hasta que me doy cuenta de que son inútiles (sé que la aclaración es un tanto redundante). Luego, me deshago de ellos con frialdad, como el carnicero cuando toma en sus manos una gran lengua de vaca que pretende vender.
Los mensajes de texto han pasado a ser parte de estos "objetos". Sé que muchas personas atesoran en sus celulares esos mensajes que, por un motivo u otro, los han sorprendido, gustado, maravillado, les han parecido originales, etc. (seguro que no serán mis mensajes los que atesoran ya que en ese medio privilegio la economía de la lengua a la grandilocuencia), en fin ...
Antes de librarme de algunos de ellos, quiero que pasen a la posteridad a través de este medio. Claro que no revelaré la identidad de quienes me los enviaron, ni en qué circunstancias (aunque algunos sean más que evidentes). ¡Ah! y serán escritos respetando la ortografía original.
- Tu pankeke ta todo duro. Me lo regalas?
- El de los killers es mormon ... solo eso
- Felices vacasiones
- Hola m llamo robert y busco a alguien con qien chatear
- No muerdas a nadie, ¿eh?
- Jaja, dijiste que no le ibas a escapar al bulto...
- Creo que un cierto temor a las multitudes me hace abstenerme de dejar comentarios en lo de ava.
He omitido los mensajes escritos con lenguaje soez y también aquellos cuyo contenido es comprometedor tanto para quien lo envió como para quien lo recibió (en este caso, quien escribe esta poco original entrada).





