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miércoles, 18 de febrero de 2009

Here comes the sun


No fue una excepción que esta mañana recordara lo que había soñado: un gaucho matrero me perseguía por el campo. Yo era muy veloz; él no. Sin embargo, cada vez que giraba, lo tenía encima. Y, de tanto correr, llegué a la ciudad.
Estando en el ambiente capitalino, este gaucho que era medio duro (se movía como un robot) ya no sólo me acechaba, sino que conmigo se hallaban tres víctimas más: dos hombres y una mujer. Todos jóvenes y saludables. Tenía la sensación de que éramos los únicos sobrevivientes en esa ciudad ya que algo terrible había sucedido (terremoto, tsunami, epidemia, lo que sea).

Quedamos atrapados en una casa con un pasillo largo, lleno de vegetación. Al final de éste quedamos los cuatro reunidos y en el extremo opuesto el Martín Fierro psicópata.

A uno de los hombres (el más lindo) se le ocurrió separarnos en parejas para desconcertar al enemigo y huir por el techo. Yo pensé: "Bueno, en una de esas se me da y esto no termina tan mal", entonces dije muy segura, intentando generar cierta complicidad: "Tiene razón. Tenemos que separarnos", pensando que la suerte estaba de mi lado.

Acababa de pronunciar esas fatídicas palabras cuando el hombre lindo ya estaba trepando el muro, listo para saltar con la otra zanguanga. En ese momento dudaba: ¿qué sería mejor? ¿Intentar huir con este otro (bastante feo) o morir descuartizada por obra del gaucho matrero? Lo miré un poco mejor, intentando buscarle algo, no sé, un gesto. Y se hizo la luz. Me desperté.


sábado, 6 de septiembre de 2008

Bang, bang! Shoot, Shoot! / I´m only sleeping


Dormir la siesta. Envolverse en el acolchado y convertirse en un canelón. A-flo-jar-...se. Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz...

She's not a girl who misses much

Do do do do do oh yeah

She's well acquainted with the touch of the velvet hand

En el techo hay un ojo blanco que presencia el despliegue acrobático - cromático nunca antes ensayado. En el suelo, flores rosadas. Hay una tibieza en el aire...

Sé que salir del recinto es exponerse a la escarcha. Ufa!)

¡Despertar de golpe a las 20: 38! Sí, seis horas. ¿Y? Es sábado. ¿Algún problema?

I need a fix cause I'm going down

Desde ahí, envuelta en la frazada, medio dormida, con los ojos bieeeeeen chiquitos, enfrento a quién sea. ¡Ja! ¡A mí me van a venir a despertar! ¡Justo ahora!

Happiness is a warm gun

When I hold you in my arms

And I feel my finger on your trigger

I know no one can do me no harm

No, no se preocupen. No me morí. Era un sueño profundo, profundo. Y ahora, déjenme seguir.

Because happiness is a warm gun

Happiness is a warm gun, yes it is

Happiness is a warm gun.

martes, 15 de julio de 2008

El grito


Las siete. Al despertar me sentí un poco cansada de más y maldije a Cronos. Tenía la sensación como si hubiera estado saltando y corriendo toda la noche. Estaba bastante agitada. Mi mente se llenó de imágenes, como si fuera una pantalla de cine, al caminar hacia la cocina. Siete y cinco. Mientras preparo el desayuno me doy cuenta de que estoy nerviosa. No logro que mis movimientos sean precisos. Se me cae el azúcar y mi mano tiembla sobre la mermelada de durazno. Siete y cuarto.

- ¿Dormiste bien?- preguntó mi padre.

- ¿Eh? (Sí, de mañana mi velocidad de reacción es la- men- ta- ble).

- Te pregunto porque ... anoche gritaste. Nos asustamos.

- ¿Eh? ¿Grité?

- ¿Y qué dije, Ava? No sé qué gritaste, pero fue lo suficientemente fuerte como para despertarnos.

Traté de mantener el diálogo con naturalidad, pero en mi cabeza había un torbellino. ¿Habrá sido el jueguito del celular? Quizás jugar antes de dormir ... Mmmmm, no creo. De tanta actividad mental se borraron mis imágenes cinematográficas. No sé con qué soñé. Ahora no quiero dormir, tengo miedo. ¡Ayuda Mr. Músculo!