
¿Quién dijo que todo tiempo pasado fue mejor?
Uno se da cuenta, en una noche como esta, que ha "salido" con cada esperpento...
En fin, inevitable es comparar (sí, las comparaciones son odiosas, pero todos las hacemos ¡y todo el tiempo!). Pongamos dos ejemplos.
El primero de los "esperpentos" ejecutaba instrumentos de cuerda (véase guitarra, bajo y piano), mientas que el segundo se dedicaba a la percusión (bongó, redoblante y "esas" cosas). Lo que me preocupaba del primero era que de tanto tiempo que pasaba tocando y "abrazando" a su instrumento, decidiera reemplazarme (ya que el instrumento le daba satisfacciones y yo sólo gastos. No se olviden, ¡soy una diva!).
Del segundo, sin dudas, lo que me preocupaba era su gusto musical. Debo confesarlo: era "murguero". Sí, sí, de esos que en carnaval van al tablado (¡¿en qué estaba pensando?!). Por lo tanto, en seguida vinieron a mi mente algunas preguntas: ¿cuando se acerque el verano, tendré que acompañarlo a ese lugar lleno de gente con las caras pintadas y niños jodiendo con caretas y pitos? Y, lo que es peor, si lo acompaño, ¿me invitará a comer choripán? (y "choripán" es una forma de decir, porque eso que ponen entre los panes tiene tanta pinta de embutido como yo de marinero koreano).
Por lo tanto, y a modo de conclusión, estimado lector, decidí dejar al primero antes de que se viniera el "cambiazo" y al segundo antes de que el verano me condujera, inexorablemente, al Teatro de Verano.
Ahora, en esta noche, yo me pregunto: ¿nadie conoce a alguien que toque algún instrumento de viento? Saxofón, oboe, fagot, flauta traversa o quena. Dejar datos. Se garantiza absoluta discresión.